Prensa

11 de junio de 2021

Al habla con Tomás Marco

Clásicos en Alcalá merece la atención porque es una magnífica oportunidad para acercarse a los Clásicos de nuestro teatro con un espíritu actual y una creatividad renovada.


Un clásico no es un tomo empolvado que reposa en una biblioteca esperando que alguien quiera evocar un esplendor pasado. Al contrario, los clásicos lo son porque, por un lado, tienen la virtud de haber llevado a su tiempo hasta el límite de sus posibilidades, por otro, escapan de ese tiempo para dinamizar el futuro y para transformarse en una materia palpitante. Un clásico no es un producto momificado sino un revulsivo para todo tiempo que espera no a quien quiera despertarlo, pues despierto está en realidad, sino al que sea capaz de extraer de él el torrente de vida y de modernidad que posee.

Clásicos en Alcalá así lo ha entendido siempre y por eso es un caleidoscopio de formas, de ideas y de realizaciones. Aquí palpitan las obras del pasado mientras se convierten en puro presente y dinámico futuro. Porque no vistamos un mundo petrificado sino en continua evolución. Al fin y al cabo ¿de qué hablan los clásicos? Hablan de hombres y mujeres, de sus problemas y de sus ilusiones. Y es sorprendente como más allá de trajes, de épocas, de prejuicios temporales, en cada tiempo son los mismos hombres y mujeres y los mismos hechos aparentemente expresados de distinta manera.

Cada cual acaba siendo su propio clásico.

 

Tomás Marco

Compositor, ensayista y Premio Nacional de Música



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